El entorno singular que se genera en las bodegas repercute en gran medida en la calidad del producto final. Por eso en winecross os hemos hecho una selección de los mejores caldos de las mejores bodegas de vino, para que no dejes indiferentes a tus invitados.

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Artadi

En las bodegas de vino se mezcla un ambiente industrial, dedicado a la producción, y de tranquilidad y reflexión, por el silencio, la humedad, la luminosidad y la temperatura, para que las barricas permanezcan en una calma relativa. Todos estos factores intervienen finalmente en un producto delicado que tiene en el reposo una de sus principales fases. Dependiendo del vino, un producto vinícola puede necesitar solo unos meses de crianza, pero hay ciertas recetas que incluso requieren de varias décadas para su elaboración.

Es por eso que algunos procesos de producción incluyen un cierto culto al tiempo y al propio producto. Tal es la dedicación creciente al entorno de las bodegas de vino, que en muchas ocasiones se convierten en espacios conservados durante cientos de años. Los espacios de nuevas bodegas aprenden pronto las enseñanzas de las más antiguas y en muchos casos las nuevas bodegas de vino nacen con una marcada cultura al espacio.

Casi en todas las ocasiones, las bodegas de vino se encuentran dentro de la misma finca donde se produce la uva. Esto hace que las bodegas reposen en entornos naturales también muy caracterizados por la tranquilidad de lo rural. Supone un atractivo añadido para los amantes del vino. Desde hace ya algunos años se ha extendido la cultura vinícola que atrae a múltiples entendidos o nuevos aficionados al vino a descubrir más sobre su producto favorito.

Las bodegas de vino han sabido responder (y en algunos casos crear la necesidad) a esta demanda para desarrollar visitas que aumenten la vinculación entre marca y clientes. Este nuevo fenómeno, conocido como «enoturismo» es ya una realidad por toda la geografía española y también muy extendida por países como Francia, Italia y EE.UU.

De esta forma, el cliente tiene conocimiento del proceso que recorre la uva hasta convertirse en ese vino que degusta antes de una comida importante. Un proceso que avanza cualitativamente muy rápido dada la feroz competencia y el aumento de exigencia de un consumidor cada vez más refinado en cuanto a cultura enológica.