JUAN PIERNAS 2017

 

Estamos totalmente convencidos de que Juan Piernas 2017 es el mejor vino de Bullas de
toda su historia. Y como tal, todos los aficionados y profesionales de la región de Murcia y limítrofes, más los amantes de la monastrell de todo el mundo, deben comprar tanto como puedan.
Con tan solo tres añadas, pues no podemos olvidar que 2015 fue su primera vendimia,
Jorge Piernas se ha convertido en la bodega y el viticultor de referencia en Bullas.

Y hablar de Bullas hoy no es cualquier cosa, su potencial para elaborar vinos de Monastrell frescos y profundos no tiene parangón a nivel mundial.
El vino Juan Piernas tiene un origen muy concreto, un pequeño viñedo de 2,5
hectáreas en el Paso Malo, un paraje extraordinario para la vid, en la zona alta de Bullas, aunque geográficamente pertenece al término municipal de Cehegín.

Pero Jorge no puede utilizar en sus etiquetas los términos Bullas, por no pertenecer a la DO, ni Paso Malo, por estar patentado por otra bodega.

El viñedo de Jorge fue plantado en torno al 1975, tiene 45 años, pero su suelo, su fauna, su clima…, es historia viva.
Juan Piernas 2017 tiene un carácter muy definido, representa los mejores viñedos de Bullas, logra con esta  monastrell, más frescura, elegancia y profundidad,  de la mano de una gran añada como la 2017.
El viñedo es cultivado personalmente por Jorge Piernas, manualmente, como siempre se ha trabajado.
Los rendimientos son muy pequeños pues de 2,5 hectáreas se han embotellado poco más de 3000 botellas.
Fermentación y crianza de 8 meses en barricas francesas de 500 litros, en una bodega que parece un quirófano.
Descorchamos el vino y nos sorprendemos, no esperábamos tanta calidad,  tanto placer…, pensábamos que no existiría tanta perfección…. La armonía y la elegancia se consiguen a través de un equilibrio aparentemente imposible, y todo está tan compensado que percibimos una única sensación que aglutina de todo: ligereza, esbeltez, belleza…
El alcohol y los taninos, poderosos ambos, se dulcifican hasta el punto justo, y casi se vuelven cremosos, quieren acariciarte. La madera no se aprecia en absoluto, hizo su trabajo perfectamente en los primeros meses de vida, pulió cualquier arista y aportó un plus de complejidad. Las abundantes notas de montebajo autóctono nos recuerda dónde vivimos, el maravilloso Mediterráneo, y lo confirma su frescor no ácido y su madurez nada pastosa, que nos gusta y nos invita a seguir bebiendo.
Juan Piernas 2017…un vino luminoso y hedonista que representa una cultura milenaria.

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